XYLOCOPA VIOLACEA - ABEJORRO CARPINTER

La primera vez que me encontré con un orificio circular de unos 12 mm de diámetro francamente no supe que organismo xilófago había podido hacerlo. Me supuso una búsqueda interesante encontrar al culpable de dicho desaguisado, y más si en esa época no había internet ni los medios que disponemos en la actualidad. Consultando bibliografía sobre agentes xilófagos no encontré, como es lógico porque no es un organismo xilófago, ninguna referencia, así que tuve que consultar libros de entomología hasta que pude encontrarlo y conocerlo.


abejorrocarpinteroLo primero que me impresionó es cuando leí esto: “Un ingeniero mecánico, especialista en aerodinámica decía que era imposible, desde la estructura corporal del abejorro, que éste pudiera volar: tiene una masa corporal demasiado grande para ser soportada por alas tan diminutas. Con esas proporciones es imposible que ese “bicho” pueda volar.

Habría que hacerle unas correcciones en su diseño estructural para que siquiera pueda sostenerse en el aire por unos cuantos segundos: Reducir su abdomen en un 40% de su tamaño. Agrandar sus alas en un 100%.
Quitarle la vellosidad que lo caracteriza para que no oponga resistencia al aire. Aún con estos cambios - decía el especialista - será un volador muy torpe y no podrá sostenerse durante mucho tiempo en el aire.

Sin embargo, mientras el técnico se esforzaba por demostrar la imposibilidad del vuelo del abejorro, allí estaba este bicho negro, desproporcionado y peludo volando plácidamente contra toda ley aerodinámica, libando despreocupado el néctar de una flor.” (Ángel García Llerena).

Así que conozcamos a este organismo no xilófago tan particular.

BIOLOGÍA

Es común verlos entre las flores ensimismados en la recolección de polen y néctar. Los abejorros carpinteros o abejorros azules, como se les denomina comúnmente, poseen un vuelo potente y ruidoso, y no dudan en sobrevolar a nuestro alrededor o incluso intimidarnos si les resultamos molestos, a lo que ayuda el tamaño de su cuerpo, entre 2 y 3 cm, y su envergadura alar cercana a los 5 cm. Se les llama también abeja azul de la madera.

El abejorro carpintero europeo (Xylocopa violacea) es una especie de la familia Apidae. Es un abejorro muy común en Europa central y meridional, incluyendo la Península Ibérica (donde suele recibir el nombre de “abejorro Sanjuanero”).

Taxonomía:


• Reino: Animalia
• Filo: Arthropoda
• Clase: Insecta
• Orden: Hymenoptera
• Superfamilia: Apoidea
• Familia: Apidae
• Subfamilia: Xylocopinae
• Tribu: Xylocopini
• Género: Xylocopa
• Especie: Xylocopa violácea (Linnaeus 1758)


Es un insecto de gran tamaño, cuerpo peludo y color negro, fácil de reconocer; las alas tienen reflejos azules y violetas característicos. Tiene una envergadura de 4,5 a 5 cm y una longitud de 2,5 a 3 cm. La hembra tiene aguijón pero no es agresiva; su aspecto grande y su zumbido son suficientes para disuadir y alejar a los seres humanos, así que a no ser que capturen alguna hembra con la mano o se sienten encima de ella, será muy raro que usen su potente aguijón contra nosotros. Su cuerpo, cabeza y patas tienen color negro, recubiertos de una pilosidad que es también negra. Los machos de esta especie tienen un anillo marrón en el extremo de la antena. 

La tibia posterior presenta espolones apicales. Aunque se parecen a los abejorros, su abdomen presenta una superficie brillante y desnuda (sin vellosidad).

Los parajes cálidos y secos son su hábitat natural si hay madera presente que pueda servirles para su reproducción, así como flores de especies diversas porque su alimento lo constituyen el néctar y el polen presentes en ellas. También los podemos encontrar en los bordes de los bosques, jardines, zonas de pasto, herbazales, etc. Pueden verse desde el nivel del mar hasta las zonas montañosas de 3000 metros de altura.

Los adultos tienen su pico de actividad en primavera y verano porque en otoño invernan en el interior de las galerías o túneles abandonados en la madera (antiguos nidos la mayoría de las veces), de donde salen en abril o mayo según la climatología de la zona, los adultos supervivientes. Los machos suelen tener los ojos más grandes que las hembras, algo fundamental en su constante labor de vigilancia y observación de las hembras, a las que persiguen para la cópula.

A finales de primavera o principios de verano es cuando empiezan su búsqueda de pareja con revoloteos en busca de un lugar donde construir su nido. Utilizan troncos de madera, vigas, ramas, postes e incluso los cuerpos de fructificación de los hongos xilófagos de un buen tamaño. Una vez que la hembra se ha apareado, comienza a excavar una galería en madera muerta (de ahí su nombre de abejorro carpintero), arrancando astillas de madera con sus mandíbulas, pero también pueden utilizar antiguos nidos, construir una galería nueva, alargar una vieja, horadar una galería nueva o extender una galería a partir de una entrada en común.

Cada hembra, que algunos autores la llaman reina, es la encargada de perforar la madera, haciendo una abertura circular del mismo diámetro que su cuerpo, en línea recta a través de la madera, cruzando la veta de la misma y con una distancia igual a la longitud de su cuerpo. Construye varias galerías paralelas que confluyen en una abertura única, que suele tener unos 12 mm de diámetro y con una sección circular; este orificio es el mayor que podemos encontrar en comparación con los xilófagos más usuales por lo que es muy fácil su identificación. En el interior de esas galerías que ha perforado pone una docena de huevos en el interior de unas pequeñas cámaras de cría de una longitud de 14 a 20 mm, que opercula con madera y saliva, alisando el opérculo con la cabeza y las tibias, almacenando en cada una de ellas néctar y polen en forma de una bola, que servirá para alimentar a la larva que la ocupe. Las cámaras están separadas por un tabique de unos 5 mm de grosor.

Las galerías suelen tomar un ángulo de 90º y generalmente en la dirección de la veta de madera y paralela longitudinalmente a la superficie externa, y este dato hay que tenerlo en cuenta a la hora de plantearse un tratamiento biocida. La media de las galerías es de 10 a 15 cm pero se han encontrado galerías de hasta 3 metros, con el daño que esto implica en los elementos de madera atacada.

Realiza su oviposición colocando un huevo en cada cámara sobre la bola de polen y néctar, comenzando a aprovisionar cada celda en la parte posterior y cerrada de cada galería. Los huevos tienen un tamaño de 9 a 12mm. Las larvas cuando han completado su desarrollo miden 2-3cm. Son holometábolos y los imagos emergen a finales del verano, teniendo una sola generación al año (univoltina). Hibernan hasta la primavera siguiente. El periodo de desarrollo de la larva de huevo a adulto oscila desde los 35 a los 100 días.

Son solitarias, es decir que no forman enjambres o colonias, aunque los nidos que construyen cada una de las hembras después de aparearse pueden estar unos al lado de otros. En algunas especies del género Xylocopa la madre convive con las hijas y llegan a distribuirse el trabajo, unas vigilan y cuidan del nido, mientras que otras acuden a conseguir alimento, pero nunca llega a ser una estructura tan organizada como la de las abejas o avispas sociales. Los machos suelen ser territoriales y pueden resultar agresivos si aparecen en su territorio seres humanos, revoloteando cerca del rostro o realizando pasadas por encima de la cabeza, pero afortunadamente no tienen aguijón quedando exclusivamente en amenazas.

Realizan sus anidamientos en una gran variedad de especies de madera, aunque en la mayoría de los casos eligen maderas a la intemperie y sin acabados como barniz o pintura. Por tanto es común encontrarlos en maderas de aleros, pérgolas, cenadores, terrazas, etc. y a veces en madera estructural.

Tienen un depredador, la avispa Polochrum repandun.

 

TRATAMIENTO

Es un excelente polinizador así que es conveniente no eliminarlo, interviniendo solamente en sus lugares de anidamiento cuando los construyen en construcciones humanas y esperando el momento más propicio, que es la primavera cuando ya han abandonado el nido los insectos adultos después de su hibernación. En función de la longitud de la galería y el daño que ha podido sufrir el elemento de madera atacada puede ser conveniente el rellenado de las galerías con resinas epoxi, pero en la mayoría de los casos en los que he encontrado estos ataques, los propietarios de las viviendas han optado por una sustitución de los elementos afectados y con el tratamiento de la nueva madera sustituida.


Amador Barambio Zarco


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Artículo publicado en Pest Control News nº31